Yo soy de la generación de los videojuegos, no sé si
eso será generación X, Y o Z la verdad esas clasificaciones me parecen medio
cojudas porque no te dicen nada. En mi época muy pocos tenían videojuegos y
ningún papa consideraba que esa huevada era necesaria para el buen
funcionamiento de la casa. Pichula, acá no se va a gastar en huevadas, agua,
luz pan y el mercado y listo, ¿quieres jugar? Coge esta pelota de trapo y hazte
famoso, listo mierda. Duras realidades pero que formaron grandes caracteres y también
gente hasta el culo como el personaje que les escribe, pero que dan risa pes
Sin embargo, ningún papa moderno diría: no, los
videojuegos te chupan el alma, a la mierda los Nintendos, Esas huevadas no
entraran en mi casa. En esta época el papa regular, digámosle “contemporáneo”,
tiene al menos su consola favorita, y muchas veces más de una y hasta he visto
casos de gente con sus propios cuartos de cosas donde los niños están
prohibidos de entrar a menos que quieran descubrir a tierna edad la trama de “Escuela
Rusa”, que hay más de 20 partes y hasta spin-offs; esa saga es más larga que
rápidos y furiosos y los actores también son rápidos, aunque no furiosos sino que
deben ser gente muy feliz y satisfecha, con verles la cara te das cuenta aunque
yo nunca les he visto la cara. De todos modos, de aventureros está construido
el mundo, así que no faltara el chibolo curioso cuya infancia termino entrando
al cuarto especial de su viejo y encontró un pasaje sin retorno hacia la
adolescencia después de mirar la versión HD de la serie rosa encaletada entre
los archivos paternos. Pa que eres huevon pe tilin.
También me he topado con papas de distintas realidades
geográficas que aun piensan que en pleno auge tecnológico de robots que limpian
casas, carros que se manejan solos y donde el chatgpt te puede dar desde la
receta del mondongo hasta el código en Python del modelo de Bradley-Terry, sus
hijos deben jugar al trompo y a las canicas y si fuera por ellos retroceden más
y los hacen cazar su propia comida. No creo que debamos llegar a extremos tan
cojudos tampoco. Está bien controlar pero también la exploración es parte del
crecimiento. O me van a decir esos papas que, puta madre, no vieron una calata
hasta después de los 18 y menos sabían que cosa era hacerse una paja a mano
cambiada, o que no intentaron reconocer media teta siquiera en toda esa mañana
de rayas y ondulaciones que eran los canales para adultos sin decodificador
que, tanta era la distorsión, nadie sabía si estaban pintando un cuadro de Miro
o aplicando el salto del tigre, pero que ya entrados en calor, igual nomas se veían
con manuela, esta va por ti Joan. Gente muy imaginativa recurrian a eso y ahora
son los mismos que quieren que sus hijos jueguen con los elementos naturales,
agua aire, tierra y fuego. Que se los cache un burro gente, para hacer huevadas
son campeones. Esos mismos pendejos son los que iban a la iglesia los domingos
y se ponían al lado de una chica y apenas el padre mandaba a dar la paz hacían su
ven pa’ca con la joven creyente y hasta los santos de los vitrales decían: uy
mierda agarro carne ese csm. Y ahora se hace los huevones. No hay derecho gente
Y menos digamos el lugar común de: somos la generación
que “tenía calle”. Por favor si tú dices eso, matate. Firme caunza. Tu único talento
debe ser convertir oxígeno en dióxido de carbono y ya hay un pincho de gente
haciendo eso, así que por las huevas es. En vez de tener calle hubiera
preferido tener plata la ptm y que me enviaran a un buen cole y poder
vacacionar en Europa, ya que xuxa en Argentina y no estar diciendo como huevon:
ah no, ir a La Huacachina de es ptm gente, locazo. Solo los blancos viven obsesionados
con tener calle y hablar como “criollos”. Gente blanca firmemos una tregua y no
hagan eso, exalten valores que valgan la pena, como llegar temprano, bañarse,
hacer bien tu chamba, no pasarte la luz roja y no promuevan cojudeces como “ayayayayaya
tenemos calle que vivazos somos”, ptm ya no caguen más a las nuevas generaciones,
que además ya está recontra cagada, como para tener que explicar que eso de
tener calle es una buena mierda, hubiera preferido tener valores. Tampoco
hablen como microbuseros, nosotros hablamos así porque puta madre no tuvimos educación.
Por eso csm, pero nadie quiere hablar así, entiende ptm, tú que comias 3 veces
al día y tenias cable y computadora en tu casa, tener calle es una mierda. Es
como decir que hueles a caca. No sé cómo se ha exaltado tanto esa huevada.
Entonces, si en algo vamos a clasificarnos, que sea la
de la generación que no habla pichuladas. Has el esfuerzo pe barrio
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