El sábado tuve la oportunidad de viajar al pasado. Es bueno saber que uno puede viajar al pasado e ir vestido elegantemente sin que haya contradicción en esto. Maneje perdido pero durante mucho tiempo (porque el portal del tiempo estaba bien lejos) y al llegar, rapidamente me acomode en el asiento que me asignaron para mi viaje. Una vez sentado vi rostros de gente, del pasado obviamente, y creo que a través del reflejo de un vaso me vi yo mismo, sin mi babrbita ralona, el pelo mas desordenado, algunos granos y más flaco. No me asuste al mirarme, pero me causo extrañeza verme así tan desprotegido. Como es usual en un hombre, los recuerdos mejor guardados y más románticos tienen que ver con mujeres, así que vi rostros de niñas (porque a la época en que decidí viajar era un niño) que me había quitado el sueño (aunque eso sí, jamás el hambre). Las vi pues quinceañeras, olorosas, faldicortas y encoletadas. Las olí un poquito también y olían a sudor de clase educación física. Tome un trago, espere a recomponerme un poco (los viajes al pasado suelen ser pesados) y me sumergí nuevamente en el abismo que son los pequeños recuerdos. Sorbí otro trago y reconocí a una niña radiante que me hacia hola con su mano. Me invito a su casa y me invito galletitas, creo que también gaseosa, luego bajo su hermana y los tres conversamos (pero yo estaba prendado de la chica que me invito las galletitas). Luego vino su mama y me converso un rato y yo fingí ser un mocoso sin tema de conversación y hable un poco de todo. Luego vino su papa y me mostro sus medallas deportivas y yo me reí un poquito. Luego me despedí de la chica de las galletitas y me fui contento a mi casa porque ella se había reído de mis chistes, aunque creo que también lo hizo porque yo le caía bien. Recordé que estaba en el pasado y no tenia carro, así que tome un micro y me fui a la casa de mis papas.
Luego sinceramente me llego y decidí poner fin a mi viaje, desconecte el armatoste del viaje al pasado, tome otro trago y entre los viajeros al pasado, para mi sorpresa, se encontraba la chica de las galletas. Al parecer ella también había querido viajar al pasado y coincidimos. Al reconocerla quise hablarle, asi, jovial y despreocupadamente , pero ella rapidamente me evadio (creo que quizo hacerse la interesante). Yo me reí un poquito y no le di mayor importancia. Tome otro trago mientras la chica de las galletas (ahora la mujer con cuerpo de señora de las galletas) le decía al joven amigo que atendía en la agencia de viajes al pasado: ¿cómo te llamas?, mientras le coqueteaba y hacia todos los disfuerzos del mundo, se reía escandalosamente y se engreía. en medio de este raro episodio, evoque el presente y el sabor de los champiñones de Hello Kitty. El escandalo de la ex niña de las galletas era demasiado (creo que se paso de tragos o de euforia)pero yo estaba decidido a no hacerle caso, ni a decirle nada, primero porque no me gusto que se hiciera la loca y segundo porque estoy casi seguro que esta ex niña, mujer con cuerpo de señora, ya no tiene galletas para regalarme.Me levanté, cogi mi auto y me fui a buscar mis champiñones. De hecho ahora que como uno, mientras lo saboreo pienso que el pasado no sabe a mucho y que el presente sabe al ajillo. Buen apetito.
miércoles, noviembre 12, 2008
jueves, noviembre 06, 2008
Jimmylin
¿Han visto esa propaganda de “estudia para trabajar y no para practicar”? Debe de lejos ser la peor propaganda que he visto en mi vida. ¿Creen los creativos encargados de la publicidad que nadie en la vida ha “pagado derecho de piso”? salvo que seas un hijito de papa (lo cual no es un demerito) pues todos pagan el derecho de piso. TODOS, así en mayúsculas. ¿O ustedes creen que, por ejemplo, James Bond siempre fue el chico madurón y con mirada de “taquependejoquesoy”, que baja de sus sucesivos Aston Martin equipados hasta con una silla de odontólogo, maquinas de hacer algodón de azúcar y el extractor de jugos que promociona el abuelo Jack la ley? No pues, de hecho (y esto nadie lo sabe, o muy pocos) cuando James llego a Q, era un practicante mas, lo mandaban a traer café, comprar el periódico y le daban una china pa su micro (en esas épocas ni soñaría sentarse en un Aston Martin), se la pasaba oyendo el constante “ya pe Jimmy, tráeme mi café” “Jimmylin limpia mi arma” “oe Pedro, me llamo James, bueno como sea, no le pongas mucha cera al auto, ¡lo vas a rayar!, muchacho bruto caray”. Le pagaban con recibo por honorarios y si se enfermaba o le caía bala, lo siento le dirían, te vas al hospital de la solidaridad nomas, no hay presupuesto pa ti pes Jimmy, todo nos lo hemos tirado equipando la caña del agente 004, déjate de huevadas pes James, no te vas a poner en plan cuando la reina te necesita, tienes que ser camiseta pues. Fácil hasta habrían días en que no tenía nada que hacer y se la pasaba aburrido en su silla haciendo hora, yendo al baño a cada rato o por ultimo diciendo que le dolía algo para irse temprano, y se iba lateando porque le pagaban el sueldo mínimo. Le dolería la espalda por usar la peor silla (y eso que a veces ni silla le daban) y hasta comería su menú de 3 soles, con sopa y refresco, no habría para más. Así años pagando su derecho de piso aguantando miles de huevadas, como las amanecidas en la agencia haciendo el trabajo de otros, y hasta su respectiva puteada por parte de los jefes. Y sin seguro social, beneficios, sin fondo de pensiones, aumentos, gratificaciones por navidad, por 28 de Julio, caray ni paneton le darían. Años pensando ¿para esto estudie tanto?, teniendo que aguantarse las ganas de salir porque andaría misio (en esas épocas, de levantarse la cantidad de mujeres que ahora se levanta no había ni rastro, se levantaba a su mano nomas, hay que ser completamente honestos pues), no pudiendo darle ni una luca a su vieja, con las justas invitar un pollo a la brasa en su casa (y eso que después tenía que dejar de comer un mes), y soportando el desdén de su familia “¿Oye tu no trabajas para el estado? ¿Porque siempre paras misio?”, y Jimmylin , entre enojado y acongojado respondería “Es que el estado ya no paga lo de antes, ta mare con la reina”. Años chupando en la esquina con sus patas que le aconsejarían “Oe James, pero cámbiate de chamba pues, siempre paras telaza” y el pobre James justificándose, es que me gusta lo que hago, pero te explotan pes, pero ya me van a aumentar, ya hable con mi jefe y me dijo que este año si o si me suben 10 libras, ¡no seas pues! Y así año tras año, Jimmylin, sobre explotado y hasta laboralmente abusado, perseguiría sus sueños. Hasta que un dorado día, le dirían, Jimmycito, gracias a tu esfuerzo, te vamos a ascender hasta el puesto de espía agente secreto, y no tiene que ver que hayan muerto y desaparecido todos tus predecesores ni que la agencia haya entrado en recesión y casi bancarrota, no señor, te ascendemos por tus propios meritos. Y Jimmy, sintiendo que cada minuto explotado valió la pena, iluminaría su rostro con una sonrisa. Finalmente diría “Gracias por el ascenso, llámame Bond, James Bond” Bueno como quieras, pero pucha no nos acordábamos tu nombre y en tus boletas de pago te hemos puesto Pedro Bond, ya después lo arreglamos, ¿sale?
viernes, octubre 31, 2008
Concolon - In memoriam
Quisiera no tener la certeza de que moriré de cáncer, pero no es así. Quisiera ser fuerte para admitir que aunque me quedan muchos años de vida, eventualmente caeré en las garras de la muerte y pasaré a formar parte de tus recuerdos, de los recuerdos en general, envuelto en el cansancio de las quimioterapias, la pesadez de las radioterapias, el dolor ultimo de la vida que se extingue. Quisiera no tener que escribirte cartas tristes, no darte malas noticias, no corregirte para no tener que sufrir con cada corrección que te doy, solo darte bonitos recuerdos, parques , caminatas, cines, cometas, bicicleteadas interminables y libros en tu cama.
Yo soy un pesado y un renegón, no tienes idea de cuánto (de hecho sabes que soy así, pero no tienes idea de cuánto). Y a sabiendas que moriré cansado, lleno de químicos, quisiera aprovechar todo instante compartido para decirte lo que no debiera decirte con palabras, pero quizás al esforzarme un poco, quien sabe mediante cartas como esta, te pueda enseñar un poquito más de que está lleno mi corazón. Que si raspas muy al fondo (como con la comida quemada al fondo de la olla) tal vez rasques un poco de cariño pegoteado, un sabor agridulce de ternura. Tal vez sepa rarísimo, pero es mía, y es para ti
Y así como hoy veo miles de oraciones y estampitas regadas por todo lugar, con una fe renovada, yo quisiera agregar, por ti, una línea en mis oraciones diarias, y quisiera que la compartas conmigo, solo unos segundos antes de que empiece a llorar nuevamente, “y que tu corazón no se canse de llevarme como recuerdo, que tu alma sea tan libre como para decidir amarme y que si alguna risa te di, que haya sido tan honesta como para devolvérmela”
Yo soy un pesado y un renegón, no tienes idea de cuánto (de hecho sabes que soy así, pero no tienes idea de cuánto). Y a sabiendas que moriré cansado, lleno de químicos, quisiera aprovechar todo instante compartido para decirte lo que no debiera decirte con palabras, pero quizás al esforzarme un poco, quien sabe mediante cartas como esta, te pueda enseñar un poquito más de que está lleno mi corazón. Que si raspas muy al fondo (como con la comida quemada al fondo de la olla) tal vez rasques un poco de cariño pegoteado, un sabor agridulce de ternura. Tal vez sepa rarísimo, pero es mía, y es para ti
Y así como hoy veo miles de oraciones y estampitas regadas por todo lugar, con una fe renovada, yo quisiera agregar, por ti, una línea en mis oraciones diarias, y quisiera que la compartas conmigo, solo unos segundos antes de que empiece a llorar nuevamente, “y que tu corazón no se canse de llevarme como recuerdo, que tu alma sea tan libre como para decidir amarme y que si alguna risa te di, que haya sido tan honesta como para devolvérmela”
martes, octubre 28, 2008
Calato´s Gym
Parece ser que todos están realmente preocupados por cómo se verán este verano. Pues yo también estoy preocupado Ya no quiero más esa celulitis en mis glúteos, ni mucho menos esos rollos abdominales, menos aun esa gelatina bajo mi brazo. Yo señor, No señor, ¿Quién señor? El gran bonetón.
Pues la mejor forma de combatir estos miedos físicos era pues yendo a hacer deporte o al gimnasio. Dado que yo no soy exactamente un adicto al culto del cuerpo mejor me metí a hacer deporte. Lo primero en encontrar en cualquier sala deportiva es pues muchos hombres (y pocas mujeres) todos sudorosos en sus trajes especiales y gimiendo del placer que les produce el rigor de todos los ejercicios. La fantasía de cualquier hombre. Sin embargo lo importante no es pues el ejercicio en sí. El hecho de hacer deporte al lado de un hombre que huele a sudor, tabaco, axila, ingle, y abombado (hay gente que no lava nada) no es pues exactamente lo que produce el placer orgásmico en sí. Gemir de dolor, llorar, gritar “ohhhhhhhhhhh” mientras algún musculo se flexiona, no es exactamente la cereza de este pastel. Lo mejor está por venir
¿Han entrado al vestuario de hombres? Creo yo que me olvide leer el letrero en la entrada que dice: “por favor, su ropa y pudor déjenlos en la puerta”. Solamente al entrar te toparás con unos 4 hombres hablando de ejercicios y tocándose entre ellos (los músculos digo) yo creo que de mujeres, carros y futbol se debe hablar en otro gimnasio. Luego si te adelantas unos pasos veras a mas hombres desnudos (unos mas) que bailan (calatos obviamente) mientras se preparan para bañarse. Las duchas, esta demás decirlo, me recuerdan a las películas sobre las prisiones, todas juntas y si bien separadas por muros, sin puertas, o sea que tú te ganas como el de al frente se soba con jabón liquido la cuestión, la masajea, la escudriña y si está pensando en que cosas le va a hacer a su novia el fin de semana y por donde. Así de dura es la realidad a veces, lo duro es literal por cierto.
Debo decir que tengo miedo por cierto, porque esta gente es desenfadada. Viven esos pequeños instantes entre ellos, calatos y felices, cuales adanes pecadores y jubilosos, mirándose, bañándose, hablando de músculos, de dietas, de abdominales, de la perfección de la técnica. Se miran con descaro y falta que se toquen la vaina mientras dicen “oye y esa circuncisión ¿dónde te la hiciste?” Tengo miedo, no de que me agarren la vaina (o sea debería darme miedo pero no me da miedo, o sea que me la agarren si quieren, pero como yo no me he circuncidado no tendría mucho sentido que me la cojan para hablar de circuncisiones ¿no?) sino de que en algún momento me guste esta impúdica fiesta de gozo masculino, que en algún breve instante estar calato frente a 20 hombres sea lo más común del mundo y que así como vine al mundo, se me caiga el jabón y diga sin problemas “uy se cayó, lo voy a recoger”, sintiéndome en total confianza y con la seguridad de que mi integridad física estará a salvo mientras recojo mi camay.
Y aunque ahora me de un poco de miedo quiero creer firmemente que tal vez un día llegue el día en que entre al vestuario, calato, salude a todos, calato, y me bañe mientras unos 20 pares de ojos me siguen, mientras al lavarme la vaina, peinarla, tocarla, acariciarla y pensar mil morbosidades, canturreé con total inocencia y candidez de aquel que no siente ni miedo ni vergüenza “Pimpón es un muñeco de trapo y de cartón…”
Pues la mejor forma de combatir estos miedos físicos era pues yendo a hacer deporte o al gimnasio. Dado que yo no soy exactamente un adicto al culto del cuerpo mejor me metí a hacer deporte. Lo primero en encontrar en cualquier sala deportiva es pues muchos hombres (y pocas mujeres) todos sudorosos en sus trajes especiales y gimiendo del placer que les produce el rigor de todos los ejercicios. La fantasía de cualquier hombre. Sin embargo lo importante no es pues el ejercicio en sí. El hecho de hacer deporte al lado de un hombre que huele a sudor, tabaco, axila, ingle, y abombado (hay gente que no lava nada) no es pues exactamente lo que produce el placer orgásmico en sí. Gemir de dolor, llorar, gritar “ohhhhhhhhhhh” mientras algún musculo se flexiona, no es exactamente la cereza de este pastel. Lo mejor está por venir
¿Han entrado al vestuario de hombres? Creo yo que me olvide leer el letrero en la entrada que dice: “por favor, su ropa y pudor déjenlos en la puerta”. Solamente al entrar te toparás con unos 4 hombres hablando de ejercicios y tocándose entre ellos (los músculos digo) yo creo que de mujeres, carros y futbol se debe hablar en otro gimnasio. Luego si te adelantas unos pasos veras a mas hombres desnudos (unos mas) que bailan (calatos obviamente) mientras se preparan para bañarse. Las duchas, esta demás decirlo, me recuerdan a las películas sobre las prisiones, todas juntas y si bien separadas por muros, sin puertas, o sea que tú te ganas como el de al frente se soba con jabón liquido la cuestión, la masajea, la escudriña y si está pensando en que cosas le va a hacer a su novia el fin de semana y por donde. Así de dura es la realidad a veces, lo duro es literal por cierto.
Debo decir que tengo miedo por cierto, porque esta gente es desenfadada. Viven esos pequeños instantes entre ellos, calatos y felices, cuales adanes pecadores y jubilosos, mirándose, bañándose, hablando de músculos, de dietas, de abdominales, de la perfección de la técnica. Se miran con descaro y falta que se toquen la vaina mientras dicen “oye y esa circuncisión ¿dónde te la hiciste?” Tengo miedo, no de que me agarren la vaina (o sea debería darme miedo pero no me da miedo, o sea que me la agarren si quieren, pero como yo no me he circuncidado no tendría mucho sentido que me la cojan para hablar de circuncisiones ¿no?) sino de que en algún momento me guste esta impúdica fiesta de gozo masculino, que en algún breve instante estar calato frente a 20 hombres sea lo más común del mundo y que así como vine al mundo, se me caiga el jabón y diga sin problemas “uy se cayó, lo voy a recoger”, sintiéndome en total confianza y con la seguridad de que mi integridad física estará a salvo mientras recojo mi camay.
Y aunque ahora me de un poco de miedo quiero creer firmemente que tal vez un día llegue el día en que entre al vestuario, calato, salude a todos, calato, y me bañe mientras unos 20 pares de ojos me siguen, mientras al lavarme la vaina, peinarla, tocarla, acariciarla y pensar mil morbosidades, canturreé con total inocencia y candidez de aquel que no siente ni miedo ni vergüenza “Pimpón es un muñeco de trapo y de cartón…”
viernes, octubre 24, 2008
Tauren
No se ustedes, pero si yo fuera un toro me llegarían a las criadillas muchas cosas. Una por ejemplo es que desde chico me entrenen para pelear, de repente yo quiero ser un toro artístico, un toro filosofo, tal vez quiera ser un toro reformador, y miren, siendo ambicioso podría ser hasta un toro estadista. Definitivamente mis más anhelados sueños no irían por el lado de terminar como el bisteck a lo pobre de alguien que diga “ta que rica esta huevada” o como un gladiador animal de una masa más animal. No pues, como toro me parece que me gustaría desarrollarme en el campo de las artes, ser un músico, un Torobeen o un Tozart, también podría ser un reconocido científico como Stephen Torkings o un gran político como Winston turchill. Imposible is nothing, toro.
La otra cosa que me llegaría a la criadilla derecha es que se dediquen a examinar la “pureza y garbo de mi raza” o sea, quien anda fijándose en eso ahora, todos los toros somos libres e iguales según la constitución (bueno no sé si lo leí o me lo invente, pero si es esto último definitivamente este debería ser el primer articulo en mi nueva constitución). Solo gente muy babosa se dedicaría a mirar la raza, hay toros gordos, toros flacos, toros ricos, toros pobres, toros mas parados, toros mas telas, pero todos toros al fin, al fin y al cabo somos el toro el hijo del pueblo el toro que supo amar. Una vez superados estos dos traumas, déjenme decirles que me llegaría a la criadilla izquierda saber que el fin último de mi existencia es salir al ruedo a pelear, como sabrán si bien los toros son animales territoriales no creo que entre mis prioridades fundamentales este el alimentar de morbo a una masa descerebrada de esa subespecie que domina el planeta. O sea yo soy un seguidor de las posturas de Gandhi, la no violencia en el toro, asi que si este año viene a joderme para untarme los ojos con vaselina y mil tipos vestidos como duendes gays de papa Noel viene a hincarme con lanzas, muy a mi pesar y aunque quiera írmeles encimas y clavarlos (con las astas) no les hare nada. Primero porque no los veo pues, ya queda claro que me han untado los ojos con vaselina, y segundo porque pues no, la violencia está mal, no pone la violencia, y sobre todo porque no pienso que debido a mi derrota un tipo vestido de morado como una berenjena deba darle un escapulario de oro a un tipo llamado “el Juanete”. Te atraco que un torero se llame “Juanillo el varón deshuesa toros” “Pedro el asesino sanguinario de toros” “Jose el come toros” (guarda con Jose) pero teniendo el temple para mecharte mano a mano con un toro ¿te pondrías “Manolete que rima con ojete” “Joselo el que abajo no tiene pelo” y “Adriano el que no tiene apodo”? no pues, si te vas a mechar siquiera inspira respeto ¿no?
Bueno, ya está dicho, si yo fuera toro decidirá que este año seria “el año de la no violencia contra el torpe humano”, simplemente no pelearía y hasta dejaría que los toros gays salgan en pareja y oficializaría el matrimonio entre toros gays, no mas discriminación, ¿acaso somos animales? No pues, comportémonos a la altura de las circunstancias y perdonemos a estas pobres gentes amantes de las corridas de toros. Ignorémoslos como los ignorantes, déspotas, babosos y vociferantes inútiles seres que son, y vivamos en esta nueva paz. Eso sí, si viene a joder el tal Adriano para igual mecharse con alguno de nosotros, démosle el gusto y este año si pongámosle un apodo que rime con su tan varonil nombre.
La otra cosa que me llegaría a la criadilla derecha es que se dediquen a examinar la “pureza y garbo de mi raza” o sea, quien anda fijándose en eso ahora, todos los toros somos libres e iguales según la constitución (bueno no sé si lo leí o me lo invente, pero si es esto último definitivamente este debería ser el primer articulo en mi nueva constitución). Solo gente muy babosa se dedicaría a mirar la raza, hay toros gordos, toros flacos, toros ricos, toros pobres, toros mas parados, toros mas telas, pero todos toros al fin, al fin y al cabo somos el toro el hijo del pueblo el toro que supo amar. Una vez superados estos dos traumas, déjenme decirles que me llegaría a la criadilla izquierda saber que el fin último de mi existencia es salir al ruedo a pelear, como sabrán si bien los toros son animales territoriales no creo que entre mis prioridades fundamentales este el alimentar de morbo a una masa descerebrada de esa subespecie que domina el planeta. O sea yo soy un seguidor de las posturas de Gandhi, la no violencia en el toro, asi que si este año viene a joderme para untarme los ojos con vaselina y mil tipos vestidos como duendes gays de papa Noel viene a hincarme con lanzas, muy a mi pesar y aunque quiera írmeles encimas y clavarlos (con las astas) no les hare nada. Primero porque no los veo pues, ya queda claro que me han untado los ojos con vaselina, y segundo porque pues no, la violencia está mal, no pone la violencia, y sobre todo porque no pienso que debido a mi derrota un tipo vestido de morado como una berenjena deba darle un escapulario de oro a un tipo llamado “el Juanete”. Te atraco que un torero se llame “Juanillo el varón deshuesa toros” “Pedro el asesino sanguinario de toros” “Jose el come toros” (guarda con Jose) pero teniendo el temple para mecharte mano a mano con un toro ¿te pondrías “Manolete que rima con ojete” “Joselo el que abajo no tiene pelo” y “Adriano el que no tiene apodo”? no pues, si te vas a mechar siquiera inspira respeto ¿no?
Bueno, ya está dicho, si yo fuera toro decidirá que este año seria “el año de la no violencia contra el torpe humano”, simplemente no pelearía y hasta dejaría que los toros gays salgan en pareja y oficializaría el matrimonio entre toros gays, no mas discriminación, ¿acaso somos animales? No pues, comportémonos a la altura de las circunstancias y perdonemos a estas pobres gentes amantes de las corridas de toros. Ignorémoslos como los ignorantes, déspotas, babosos y vociferantes inútiles seres que son, y vivamos en esta nueva paz. Eso sí, si viene a joder el tal Adriano para igual mecharse con alguno de nosotros, démosle el gusto y este año si pongámosle un apodo que rime con su tan varonil nombre.
Thriller
Un día prendí la tele, y Magaly no estaba, cha que, ¡se malogro la tele oe! Y no supe que hacer, di mil vueltas a mi cuarto, en serio me desesperé, empecé a sudar frio y hasta llamé a un medico amigo mío: ¿Sabes qué? Creo que tengo un ataque de pánico, ¿porque? Porque Magaly hoy no ha salido en la tele, ¡anda! Me dijo y en seguida añadió, Ya regreso, debo respirar dentro de una bolsa de papel, me estoy hiperventilando la noticia que me has dado me ha dejado idiota. Cortó dejándome sumido en la más profunda miseria y dolor. ¡Que hago! Enloquecido salí a recorrer las calles, a dar mil vueltas por las cuadras y en todas las esquinas se veían los mismo casos, gente desmayada, algunos estaban arrodillados rezándole a la Sarita Milagrosa, otros simplemente fumaban sin cesar. Algunos lloraban mientras repetían una letanía pegajosa y caliente “Magaly libertad,” y otros más avezados decían “cortina de humo” yo la verdad no sabía que decir, entre en un estado de shock y simplemente me senté en la vereda mientras me abrazaba las rodillas para no desmayarme. Se fue Magaly, no sabía que iba a ser de mi, que será de mi vida sin tu amor Magaly, ¿qué será?, antes de caer en un estado de estupidez permanente decidí pararme y preguntar que estaba sucediendo. Una señora toda vestida de morado le prendía como 1000 velas a una imagen del Señor de los Milagros, ¿sabe que le pasó a Magaly? Pregunté, ¡ayyyyyyyyyyy hijito! Chillo la señora que tenía todo el maquillaje corrido por el llanto y los surcos de su rostro eran cada vez más profundos. ¡La metieron presa! No me bromee señora, dije yo, al borde del llanto, ¡en serio hijitooooo! Me dijo y antes de terminar la frase, se desmayo. Tuve que ir hasta la esquina donde se encontraba otra señora, la cual me termino de contar la historia. La metieron presa por dizque difamar a Paolo Guerrero, ¡si ese es un borracho! ¡Y un mujeriego! y ¡fácil le pega a su mujer y se coquea! Oiga dije yo, ¡si Paolo no es casado y es un buen deportista! ¡Pero seguro cuando se case le va a sacar la vuelta a su mujer, pegarle a sus hijos, y coquearse, todos los futbolistas son iguales, todos carijo! Seguro tu también ¡BASURA! y me aventó un cachetadon sin más ni más. Sorprendido, retrocedí tratando de huir, mientras la señora gritaba como posesa ¡agarren a ese imberbe! ¡MALDITO BASURA! ¡RATA! Entonces donde yo creí que solo había desolación empezó a nacer una especie de turba enardecida, miles de señoras empezaron señalarme e insultar, RATERO, COQUERO VIOLADOR, PEDERATSA SACAVUELTERO ¡YA FUISTE! Empezaron a arrojarme piedras y una que otra un palazo mientras se reían. ¡ahora pues, defiéndete como hombre, así como cuando le pegas a tu mujer, salvaje, ahora hazte el vivo, como cuando la engañas! Oiga si yo ni soy casado les decía, pero la gente estaba loca y no me escuchaban y yo juraría que les vi espuma en la boca. Por fin pudieron pescarme doblando la esquina y las vi acercarse lenta y sigilosamente, como hienas que saborean de antemano su presa. ¡Y ahora papito, vas a morir como el perro que eres!, me decían saboreando cada una de sus palabras, mientras algunas tornaban su rostros de furia hacia una risa maligna. No sé de donde salió una horca y cuando ya estaba a punto de colgarme, se me ocurrió algo. Rápidamente reaccione y volviendo a tener la compostura, me pare lo más erguido que pude y les grite, a ver señoras, todas haciendo cola que les voy a repartir los víveres y las revistas de Magaly, también les voy a enseñar los videos inéditos de algunos ampays, entonces ellas tornaron su cara de diabólicas damas hacia una completa y genuina felicidad, ¡HURRA! gritaron todas y formaron obedientes una fila, cuando terminaron de formar, ya no había quien les reparta las revistas ni los víveres ni nada, ya que con el descuido y algarabía general me escapé
Llegue a mi casa sudando, respirando entrecortado mientras ponía canal 9 y ya no salía la bocona en vivo. Bueno , pensé por lo menos ya sé que ahora a las 9 de la noche ya que no hay nada importante que hacer, ya puedo empezar a ver las noticias, y leer el periódico, y quien sabe hasta leer libros, conversar con mi familia, hablar con mis amigos y hasta quien sabe podría matricularme en una academia y hacer deporte, … Pucha, jamás se me hubiera ocurrido
(pensar que hace dos años empece copn este vicio loco...)
Llegue a mi casa sudando, respirando entrecortado mientras ponía canal 9 y ya no salía la bocona en vivo. Bueno , pensé por lo menos ya sé que ahora a las 9 de la noche ya que no hay nada importante que hacer, ya puedo empezar a ver las noticias, y leer el periódico, y quien sabe hasta leer libros, conversar con mi familia, hablar con mis amigos y hasta quien sabe podría matricularme en una academia y hacer deporte, … Pucha, jamás se me hubiera ocurrido
(pensar que hace dos años empece copn este vicio loco...)
miércoles, octubre 01, 2008
Cuestión Trascendental número 5
Si acabarás de renunciar a tu trabajo, y la nada absoluta te esperará de aquí a los próximos n meses ¿no te gustaría estar echado en tu cama calato viendo tele? De hecho, al leer la frase estar calato tirado en la cama ¿no te dan ganas de estar calato tirado en la cama?
Yo por eso tengo un perro peruano, porque estando calato me siento más perro, y más calato. Bueno, como es, ¿te vas a calatear o no?
Yo por eso tengo un perro peruano, porque estando calato me siento más perro, y más calato. Bueno, como es, ¿te vas a calatear o no?
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cuestiones trascendentales y profundas
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